¿Qué debes organizar antes de la primera venta?


Existe un momento de emoción absoluta en la vida de cualquier emprendedor.

LA PRIMERA VENTA.

Ese instante en el que un cliente saca su billetera, confía en tu idea y deposita dinero en tu cuenta. En el mundo del emprendimiento, a menudo celebramos esta acción como el "salto al negocio real" definitivo, el punto de no retorno que te corona como empresario.

Sin embargo, tras bambalinas y lejos de los aplausos, la realidad es mucho más desafiante y comprometida.

La primera venta crea la responsabilidad de dirigir y estructurar y es lo que te llevará al éxito de tu empresa.

Cuando se cierra esa primera transacción, lo que realmente ha nacido es un compromiso legal, operativo y humano con el mercado, que traerá un negocio exitoso. A partir de ese segundo, dejas de ser un visionario con una gran idea y te conviertes en un administrador de expectativas, tiempos, recursos y promesas.

Por eso, la gran verdad de la madurez organizacional es una sola, la empresa debe diseñarse antes de que ocurra la primera transacción.

El mito de "arreglar las cargas en el camino"

La mayoría de los emprendedores operan bajo una filosofía peligrosa. «Primero vendo, y después veo cómo organizo el negocio». Salen al mercado con entusiasmo, consiguen clientes, multiplican la facturación y, de repente, se encuentran atrapados en una rueda de hámster de la que no pueden salir.

Cuando vendes sin haber diseñado la estructura previa de tu empresa, no estás construyendo un activo; estás cavando tu propia fosa operativa. Las consecuencias de omitir el diseño organizacional son predecibles y dolorosas:

El dinero no soluciona el caos; si inyectas más ventas a un sistema desorganizado, lo único que vas a lograr es multiplicar el caos a una gran escala.

¿Qué significa "diseñar" la empresa antes de vender?

Antes de realizar la primera venta, necesitas establecer algunas bases que te permitan comenzar con orden y prepararte para dirigir el negocio que está por nacer.


La organización estratégica

El cambio comienza cuando comprendes que no basta con trabajar todos los días en tu negocio. También necesitas dedicar tiempo a dirigirlo, organizarlo y prepararlo para crecer.

Aunque hoy tengas que hacerlo casi todo, tu objetivo no debe ser que el negocio dependa siempre de ti. Lo que haces hoy puede servirte para identificar qué funciona, qué necesitas organizar y qué procesos debes establecer para que, poco a poco, otras personas puedan asumir responsabilidades.

No esperes a que el negocio crezca para comenzar a organizarlo. Organízalo para que pueda crecer.

Asume tu papel de director, establece una forma clara de trabajar y construye desde hoy la estructura de la empresa que quieres tener mañana.

 

Diseñar la empresa antes de vender no significa tenerlo todo resuelto. Significa comenzar sabiendo que no estás creando solamente un trabajo para ti, sino una organización que debe aprender a funcionar más allá de ti.

 

Héctor Anzola.