¿Qué debes organizar antes de la primera venta?
Existe un momento de emoción absoluta en la vida de cualquier emprendedor.
LA PRIMERA VENTA.
Ese instante en el que un cliente saca su billetera, confía en tu idea y deposita dinero en tu cuenta. En el mundo del emprendimiento, a menudo celebramos esta acción como el "salto al negocio real" definitivo, el punto de no retorno que te corona como empresario.
Sin embargo, tras bambalinas y lejos de los aplausos, la realidad es mucho más desafiante y comprometida.
La primera venta crea la responsabilidad de dirigir y estructurar y es lo que te llevará al éxito de tu empresa.
Cuando se cierra esa primera transacción, lo que realmente ha nacido es un compromiso legal, operativo y humano con el mercado, que traerá un negocio exitoso. A partir de ese segundo, dejas de ser un visionario con una gran idea y te conviertes en un administrador de expectativas, tiempos, recursos y promesas.
Por eso, la gran verdad de la madurez organizacional es una sola, la empresa debe diseñarse antes de que ocurra la primera transacción.
El mito de "arreglar las cargas en el camino"
La mayoría de los emprendedores operan bajo una filosofía peligrosa. «Primero vendo, y después veo cómo organizo el negocio». Salen al mercado con entusiasmo, consiguen clientes, multiplican la facturación y, de repente, se encuentran atrapados en una rueda de hámster de la que no pueden salir.
Cuando vendes sin haber diseñado la estructura previa de tu empresa, no estás construyendo un activo; estás cavando tu propia fosa operativa. Las consecuencias de omitir el diseño organizacional son predecibles y dolorosas:
Te conviertes en el bombero de tu propio negocio, apagando incendios desde las 7:00 AM hasta la medianoche.
Te transformas en tu jefe más exigente y, al mismo tiempo, en tu empleado más explotado y peor pagado.
El desorden operativo empieza a pasarte factura en la salud, en el cansancio mental y en el tiempo de calidad con tu familia.
El dinero no soluciona el caos; si inyectas más ventas a un sistema desorganizado, lo único que vas a lograr es multiplicar el caos a una gran escala.
¿Qué significa "diseñar" la empresa antes de vender?
Antes de realizar la primera venta, necesitas establecer algunas bases que te permitan comenzar con orden y prepararte para dirigir el negocio que está por nacer.
Definir cómo se hacen las cosas: Necesitas establecer claramente cómo se entrega el producto, cómo se atiende al cliente y cómo se realiza el cobro, estos procesos deben quedar registrados de forma sencilla, mediante audios, videos cortos o instrucciones básicas, para que el funcionamiento del negocio no dependa únicamente de lo que tú sabes o recuerdas.
Aprender a dirigir, además de ejecutar: Aunque hoy seas la única persona en tu negocio y tengas que encargarte de casi todo o mejor dicho de todo, necesitas separar el tiempo que dedicas a realizar el trabajo del tiempo que dedicas a dirigir el negocio. Reserva momentos específicos para revisar cómo está funcionando, qué necesitas organizar, qué decisiones debes tomar y hacia dónde quieres llevarlo.
Construir un negocio que pueda funcionar sin depender siempre de ti: Organiza cada actividad de manera que pueda repetirse de la misma forma y, cuando sea necesario, pueda ser realizada por otra persona. Así, a medida que el negocio crezca, podrás delegar responsabilidades sin perder el orden ni la calidad.
La organización estratégica
El cambio comienza cuando comprendes que no basta con trabajar todos los días en tu negocio. También necesitas dedicar tiempo a dirigirlo, organizarlo y prepararlo para crecer.
Aunque hoy tengas que hacerlo casi todo, tu objetivo no debe ser que el negocio dependa siempre de ti. Lo que haces hoy puede servirte para identificar qué funciona, qué necesitas organizar y qué procesos debes establecer para que, poco a poco, otras personas puedan asumir responsabilidades.
No esperes a que el negocio crezca para comenzar a organizarlo. Organízalo para que pueda crecer.
Asume tu papel de director, establece una forma clara de trabajar y construye desde hoy la estructura de la empresa que quieres tener mañana.
Diseñar la empresa antes de vender no significa tenerlo todo resuelto. Significa comenzar sabiendo que no estás creando solamente un trabajo para ti, sino una organización que debe aprender a funcionar más allá de ti.
Héctor Anzola.